Esta semana viajamos a la Reserva Natural Parcial de Mas de Melons, en la provincia de Lleida, para conocer esta área protegida declarada en 1987.

En un ambiente agrícola de secano, esta reserva de 1431 hectáreas alberga la principal población de ganga (Pterocles alchata) de Cataluña. Esta especie, junto a otras aves esteparias como el sisón, el alcaraván o la terrera encuentran en esta zona de los llanos de Lleida y su mosaico de barbechos, eriales, cultivos de cebada, olivares y almendros el hábitat perfecto.

Estos paisajes, ya sea por su aridez y llanura, podrían ser considerados a primera vista como de poco interés biológico. Pero nada más lejos de la realidad: las condiciones climáticas y orográficas, así como las actividades tradicionales de ganadería y agricultura han modelado este territorio que, en la actualidad, preserva una fauna y flora únicas y pone de manifiesto que, siguiendo unas directrices, la producción agrícola y ganadera pueden ser compatibles con la conservación de estas especies tan sensibles a la modificación de su hábitat.

En el episodio de hoy conoceremos a Jaume Massot, un agricultor del pequeño pueblo de Aspa (Lleida) que ha trabajado toda su vida en las tierras de secano.

En sus parcelas de almendros, olivos y cereal dentro de la Reserva Natural Parcial de Mas de Melons, Jaume apostó por una gestión responsable de sus tierras, lo que repercute directamente en la conservación de las aves esteparias. Con un manejo adecuado de abonos, eliminación de pesticidas en los tratamientos a sus cultivos, y dejando zonas de refugio para que puedan criar especies como la ganga o la alondra Dupont, Jaume y otros agricultores que realizan sus mismas prácticas demuestran su voluntad de conservar estas especies tan asociadas a los barbechos y la agricultura tradicional de secano y prueban, una vez más, que la producción agrícola y la conservación de especies pueden ser compatibles.